Una noticia conmocionó en las últimas horas a los vecinos de Nordelta. Según pudo saber este medio, días atrás se produjo un grave ataque en el barrio Los Alisos, cuando el perro de un vecino, se trataría de un reconocido empresario, que se había escapado de su vivienda atacó a otro animal que era paseado por su dueña con correa. Como consecuencia de las graves heridas sufridas, el perro atacado murió.
El episodio generó una fuerte preocupación y malestar entre los vecinos, quienes aseguran que el animal involucrado ya había protagonizado otros ataques y que existen denuncias previas por supuestas fugas y ataques a personas y otros animales.
Tras lo ocurrido, crece el reclamo para que se adopten medidas que garanticen la seguridad de quienes viven y circulan por el barrio, así como la tenencia responsable de animales potencialmente peligrosos.
El caso reabrió un debate entre los residentes: ¿quién controla el cumplimiento de las normas de convivencia y seguridad dentro de Nordelta? Muchos vecinos sostienen que los controles son insuficientes y exigen respuestas concretas para evitar que un hecho de estas características vuelva a repetirse.
Mientras se supone que avanza la investigación y se determinan las responsabilidades correspondientes, el dolor por la pérdida del perrito y la preocupación de la comunidad siguen creciendo.
Nordelta se vende como un lugar donde la seguridad es un valor innegociable. Pero muchos vecinos sostienen que «la seguridad no puede ser selectiva. No alcanza con cámaras, guardias y barreras si, cuando aparecen situaciones de riesgo conocidas, nadie actúa. La prevención también forma parte de la seguridad».
No se trata de demonizar a los animales. La responsabilidad siempre es de las personas. Quien decide tener un perro con capacidad de causar daños tiene también la obligación de evitar que represente un riesgo para los demás. La tenencia responsable no es un slogan: es un deber.
En definitiva, los vecinos se preguntan, cada vez con más frecuencia, si Nordelta sigue siendo un lugar seguro para vivir.
