En un esfuerzo por reducir el riesgo de incendios forestales, el gobierno de Argentina anunció que se prohíbe el uso de fuego en determinados parques nacionales hasta abril, coincidiendo con la época de mayor probabilidad de siniestros por condiciones climáticas adversas. La medida afecta actividades recreativas que impliquen apertura de fuego, como fogatas o cocinar con fuego directo, dentro de las áreas protegidas incluidas en la restricción.
La resolución fue adoptada por el Sistema Nacional de Manejo del Fuego y difundida por la Secretaría de Ambiente, que advirtió que las condiciones actuales —con bajas precipitaciones y altas temperaturas— crean un escenario de riesgo elevado para la propagación de incendios con consecuencias ecológicas y de seguridad. En consecuencia, se recomienda a los visitantes respetar las prohibiciones y mantener medidas de precaución adicionales.
Organizaciones ambientalistas apoyan la iniciativa, señalando que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar la pérdida de flora y fauna nativa y la destrucción de hábitats. La normativa establece sanciones administrativas para quienes infrinjan la prohibición, y aclara que esta restricción será monitoreada durante toda la temporada de riesgo.
