El nuevo sistema de presentismo docente con huella digital en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires ya comenzó a implementarse en todo el sistema educativo público. La medida busca modernizar el control de asistencia, reemplazar los registros en papel y transparentar la gestión administrativa en los establecimientos educativos.
El sistema de presentismo docente con huella digital en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a aplicarse en todos los establecimientos educativos públicos, marcando un cambio significativo en la forma de registrar la asistencia del personal docente. A partir de ahora, los maestros deberán fichar su ingreso y egreso mediante un dispositivo biométrico que reconoce la huella digital.
La implementación forma parte de un proceso de digitalización de la gestión educativa impulsado por el Gobierno porteño, que apunta a reemplazar los tradicionales registros en papel por un sistema digital más ágil, trazable y centralizado. Según las autoridades educativas, la medida permitirá optimizar los controles administrativos y mejorar la transparencia en el registro del presentismo docente.
El nuevo esquema fue oficializado a fines de 2025 y comenzó a regir plenamente en el ciclo lectivo 2026. Para poder utilizar el sistema, los docentes debieron completar previamente un proceso de enrolamiento biométrico, requisito indispensable para registrar la asistencia mediante huella digital.
Un sistema con impacto en la gestión y los salarios
Entre los objetivos que destacan las autoridades se encuentran la modernización administrativa y la trazabilidad de los registros, ya que el sistema permitirá contar con información en tiempo real sobre la presencia del personal docente en cada escuela.
Además, el registro digital estará integrado al sistema de liquidación de haberes, lo que permitirá ajustar con mayor precisión los pagos vinculados al adicional por asistencia y otros conceptos salariales, de acuerdo con el presentismo efectivo de cada docente.
Protocolo ante fallas técnicas
La normativa también contempla eventuales problemas técnicos en los dispositivos biométricos. En esos casos, las autoridades de cada establecimiento deberán informar la situación a la Dirección General de Planificación y Control Operativo, que evaluará la contingencia y determinará los pasos a seguir.
Incluso, el protocolo prevé la posibilidad de iniciar investigaciones si se detectaran daños intencionales o manipulaciones indebidas en los dispositivos instalados en las escuelas.
Un cambio que genera debate
Si bien el Gobierno de la Ciudad sostiene que el sistema permitirá mejorar la transparencia y reducir la burocracia administrativa, algunos sectores gremiales han manifestado críticas, señalando que se trata de un mecanismo de control sobre los trabajadores de la educación.
Más allá de las posiciones encontradas, la implementación de la huella digital para el presentismo docente representa un paso más en la incorporación de herramientas tecnológicas en la gestión del sistema educativo porteño.
